En los últimos años, en nuestro país, ha habido un despunte de la cumbia en todas sus versiones; las grandes masas y los círculos más conservadores de la intelectualidad mexicana, abrieron las puertas a la vieja escuela del género, así como a las nuevas bandas que adoptaron este ritmo. Desde fines del siglo pasado, con la explosión del ska mexicano no se veía a una generación adueñándose de un género, explorándolo y fusionándolo hasta llegar a convertirlo en propio.
Entre toda esta camada de bandas nuevas nació, hace cuatro años, La Orrorosa, que, aunque no gozan de la popularidad y el reconocimiento de algunos contemporáneos, como el Sonido San Francisco o la Agrupación Cariño, se han ido abriendo camino de boca en boca, gracias a sus presentaciones en lugares clásicos de under mexicano como el Foro Alicia o el Foro Hilvana entre otros.
La Orrorosa son únicos, su concepto es una mezcla de artes circenses con la cumbia de la costa de Colombia, que a su vez está fusionada con el surf, punk, reggae y hasta raggamuffin. Algo que los distingue del resto es que los fundadores, cantantes y compositores del grupo (CH Whatts y La Terrorista del Sabor) son colombianos, lo que les da un enfoque distinto al los mexicanos que desean emular un sonido con el que no han tenido contacto real.
El problema más grande al que se tienen que enfrentar es la falta de medios (a pesar de vivir en la época de la información) para promocionar su música, así como a la saturación de bandas en un género que está de moda. En su haber cuentan con un E.P. llamado “Puro Terroritmo” lanzado en diciembre del 2012 de la mano de Lemur Records (propiedad del bajista de Los Elásticos) que no le hace justicia a la calidad de la banda, ya que la inexperiencia y la ansiedad hicieron que la producción sonara amateur, como si de un demo se tratara. El disco aún así nos da la oportunidad de apreciar un sonido único, distinto al del resto de guapachosos que hay por ahí. Desde la canción que le da nombre al material, mezcla de cumbia y hip hop y con sonidos más pesados que recuerdan a Mano Negra, hasta la intensa “Terrorista del Sabor” en el que por un momento se alejan de la cumbia para ponerse balcánicos nos regalan una probada del potencial que tienen.
El fuerte de la banda es en vivo, sus presentaciones son intensas, el rap y la actitud desfachatada de CH Watts complementan la belleza y buena voz de la “Terrorista”. Los teclados psicodélicos de Norbeat le dan un toque especial, lo que los ha llevado a tener una pequeña pero leal base de seguidores.
No sé si los Orrorosos conocerán la fama, si algún pasarán sus canciones en Reactor o sus vídeos en Telehit, tampoco sé si dejarán el subterráneo para tocar en el Vive Latino o si llegarán a presentarse en el Auditorio Nacional, en mi opinión, tienen más posibilidad de convertirse en esa banda de culto que le da credibilidad al género, esa leyenda urbana que nos platica como nació todo y como sobrevivieron a pesar de no tener el apoyo de nadie. Se parecen más a los Meat Puppets que a Nirvana e incluso podría pasar que en 10 años salga una banda que domine la radio y el mainstream y que los ponga como su mayor influencia. Espero que así sea.
Hace un tiempo que estos cumbiancheros no dan mucho de qué hablar, preocupado me metí a investigar; platicando con un par de sus integrantes descubro que se debe a una pequeña reestructuración en la banda. La banda incluirá por primera vez un guitarrista lo que seguramente les dará más punch y diferentes posibilidades a la hora de explorar y experimentar con nuevos géneros.
También me entero que están clavados en el estudio, regrabando canciones del E.P. y componiendo nuevos temas para poder sacar un disco con la calidad que merecen. Esperan salga a fines de este año. Ojalá tenga éxito.
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